La empresa no puede pedirte tu número de móvil ni tu dirección personal de correo electrónico.

La sentencia nº 13/2014, de 28 de enero, de la Audiencia Nacional, Sala de lo Social, declara nula una cláusula inserta en un contrato de trabajo que obligaba a los empleados a dar la empresa su número de teléfono móvil y una dirección de correo electrónico para recibir comunicaciones.

La empresa, en los contratos nuevos, insertaba una cláusula en la que se indicaba que cualquier comunicación o incidencia relativa al contrato o a la relación laboral podía ser enviada al trabajador vía SMS o correo electrónico.

Este número de teléfono móvil y esta dirección de correo electrónico los proporcionaba el trabajador para estas finalidades, y también se le exigía que debía comunicar de forma inmediata y fehaciente cualquier modificación de tales datos.

La sentencia atiende al concepto amplio de dato personal de la LOPD y considera que tanto el número de teléfono móvil como su cuenta de correo electrónico propios del trabajador, son datos de carácter personal que se ponen bajo el manto protector de la normativa de protección de datos. Por ello, para poder tratar esos datos se requiere el consentimiento inequívoco del afectado.

En otro orden de cosas, la empresa no acreditó que los datos requeridos fueran necesarios para el mantenimiento ni cumplimiento del contrato (sin perjuicio de que el trabajador voluntariamente los proporcionase y luego pudiera cancelarlos en cualquier momento) incidiendo en un derecho fundamental -la protección de los datos personales- y ejerciendo de forma abusiva el poder de dirección empresarial otorgado por la constitución (libertad de empresa) y por las leyes.

Texto de la sentencia: